miércoles, 3 de septiembre de 2008

Planificación y prudencia

Llegó septiembre y con él, la alegría del Mes de la Patria. Los adornos tricolores, el ambiente festivo e incluso las mejores condiciones climáticas, con temperaturas bastante más agradables, propician un estado de ánimo distinto, que hay que capitalizar adecuadamente, para que las obligaciones y actividades propias de época, no le pasen la cuenta.
Por ejemplo, se viene un largo fin de semana, producto de los días festivos. No serán pocos, en consecuencia, los que abandonarán la ciudad. A ellos, el llamado es a actuar con prudencia, tanto en la revisión previa del vehículo, como en la conducción.
Otros, deberán preparar y asistir a los actos de Fiestas Patrias de los niños en los jardines infantiles y escuelas, para lo cual, hay que comprar y mandar a hacer trajes, adornos e implementos dieciocheros, en medio por cierto, de las labores propias del hogar y el trabajo. El consejo en este caso, es anticipar lo más posible aquellas tareas.
Y similar actitud debiéramos tener con las compras para celebrar como Dios y la tradición manda, los días de fiestas. Porque ello, no sólo propiciará jornadas laborales menos extenuantes para los dependientes, sino que le evitará a usted sufrir con las aglomeraciones de última hora, e incluso, ahorrase unos pesitos. Porque como lo anunció el presidente de los supermercados, y tal cual se ha observado ya, las grandes cadenas están desarrollando una serie de ofertas puntuales, tanto en vinos, carnes y parrillas, que evidentemente conviene aprovechar; porque ante una mayor demanda posterior, es posible, que la oferta suba, y los precios ya no sean los mismos.
La idea entonces, es que no se amargue con las alzas que pudiesen llegar, y disfrute de estas fiestas como es debido, adoptando medidas como las descritas.
Ahora, en líneas generales, actúe siempre con prudencia, tanto en el consumo de alimentos como en la ingesta de alcohol, porque de lo contrario, no sólo puede terminar las fiestas con algunos kilitos de más, sino que con más de alguna complicación gástrica.
Planificación y prudencia, entonces, parecen ser la clave para disfrutar de este “18” de septiembre.